Justicia Restaurativa en la solución de conflictos en el colegio Donald Rodrigo Tafur

En el colegio Donald Rodrigo Tafur se viene implementando la Justicia Restaurativa, principalmente a través de un proyecto de mediación escolar en el que se aplica el debido proceso, con el fin de solucionar los conflictos, sin que estos se agranden ni se salgan de la institución.
La profesora de Ciencias Sociales y de Ética y valores es la encargada del programa de Justicia Restaurativa en el colegio

Fue creada la figura de los mediadores, los cuales son escogidos democráticamente por los estudiantes de cada grado, son 2 mediadores por salón; después de la escogencia de los mediadores, los capacitan, y estos portan un chaleco con el que acreditan su calidad de mediadores escolares.

Estudiante mediadora

Ante los conflictos que cotidianamente surgen en el colegio, para evitar sanciones como la suspensión o la citación a los padres de familia, primero llegan los mediadores del grupo y les preguntan a las partes (ofensor y víctima) si quieren someter el conflicto a la mediación, ponen las reglas de juego, o si las partes no saben qué es la mediación, les explican en qué consiste el proceso para llegar a una conciliación. También se explican los beneficios que esto les trae, por ejemplo, no se llama a los padres de familia. Entonces, se deja hablar a las partes, respetando la palabra de cada uno. Allí se ofrecen y se aceptan disculpas, el ofensor finalmente se compromete a no volver a generar un conflicto de ese tipo, y le surge la responsabilidad de restaurar el daño -por ejemplo, pagarle a su compañero el objeto o la comida que le quitó, o pintar la pared que rayó-, y se firma un Acta de Conciliación. Si se incumple ese acuerdo, la situación para al Comité de Normalización, donde sí se procede a llamar a los padres de familia y aplicar las sanciones correspondientes.
Otro proyecto que se llevó a cabo para evitar los conflictos derivados de los hurtos fue la creación del Baúl de la Honradez, allí se depositan los objetos perdidos o los objetos que voluntariamente son devueltos después de haber sido hurtados. De todos esos objetos se lleva un inventario, y después, con el baúl pasan por cada salón mostrando todos los objetos para que los estudiantes se acerquen y reclamen lo que perdieron; el que lo reclama firma una planilla en la que se señala su nombre, su salón y el objeto reclamado. A raíz de esta labor, se minimizaron los hurtos dentro del colegio y se creó conciencia entre los estudiantes de entregar los objetos que encuentran, o de devolver los que cogieron y que les pertenecen a alguno de sus compañeros.
El Baúl de la Honradez

Sin embargo, los conflictos siguen siendo recurrentes, siempre hay niños, niñas y jóvenes que asumen actitudes agresivas ante sus compañeros, y que a pesar de someter sus problemas a una mediación, incumplen con los acuerdos a los que habían llegado, o generan nuevos conflictos. 
Por último, la Justicia Restaurativa se ha venido aplicando al interior de la institución, y problemas tan delicados como los enfrentamientos que surgen al exterior de la misma, entre los estudiantes de este colegio y los de otros colegios del sector -situación que es ahora tan común en muchas ciudades del país, en todos los sectores sociales- siguen sin encontrar una solución definitiva.

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